jueves, 24 de marzo de 2011

El Algarve (II): Ruta hasta el Cabo de San Vicente

Un día de la estancia en Albufeira lo queríamos aprovechar para salir a hacer una pequeña salida, ya que desde que visité Cabo de Gata con su faro, tenía muchas ganas de ir a contemplar el faro y el Cabo de San Vicente, el punto más suroeste de la Europa continental.
En vez de utilizar la autovía N125 que va desde Lagos hasta Sagres, que es el camino más lógico, rápido y cómodo, decidimos hacer una ruta por los pueblos pesqueros dirección oeste. La primera parada fue el pequeño pueblo de Luz, tristemente conocido mundialmente por la desaparición de la pequeña Madeleinne hace unos años. En Praia Da Luz, destacar la iglesia de Sao Vicente, pintada en blanco y amarillo, así como las vistas a las hoyas de agua en la roca junto a la playa de forma de media luna con acantilados al fondo.



Atravesando el pueblo de Burgau fuimos en busca de Forte de Almadena, una carretera en bastante mal estado que cruza unos cerros con alguna granja. En mitad del camino nos desviamos hacia el indicador de Praia das Cabanas Velhas, que es una plácida cala toda rocosa.


Ya desde este paraje virgen verá a lo lejos en el horizonte el cabo de San Vicente.
De nuevo en la carretera, a 800 metros buscamos Forte de Almadena. En lo alto de un acantilado se encuentras las ruinas en de una fortaleza del sigo XVI construida por Joao III. Las vistas cada vez son más impresionantes porque la altura es cada vez mayor. Llegamos a Salema, pequeño puerto pesquero, donde la parada fue de minutos, así que no puedo decir mucho al respecto.
Siguiendo dirección Vila do Obispo, y ya en la N125, llegamos a la capilla del siglo XIII de Nossa Señora de Guadalupe, donde entró a rezar el príncipe Enrique el Navegante cuando vivía en Raposeira, pueblo muy cercano a la ermita, pero que al ser mediodía se encontraba cerrada y sólo pudimos ver la sencillez de sus muros exteriores.

La siguiente parada fue A Bateria do Zavial, al final de una carretera sin salida que te lleva directamente a la costa, donde hicimos parada para comer, en plan picnic, junto a los acantilados, escuchando el rugir de la furia del mar contra las paredes verticales de roca y los incesantes graznidos de las cientos de gaviotas que hay por toda esta ruta. Me llamó la atención que en esta zona hay muchas autocaravanas donde los jóvenes hippies con sus rastas comparten este pequeño paraíso escondido con los viejos y curtidos pescadores de caña al borde de los acantilados.

Estuvimos hablando con uno de éstos últimos ya que nos avisó en un mal español del cuidado que hay que tener de no acercarse mucho al borde, ya que los golpes de mar son muy traicioneros y peligrosos, pero nadie lo diría por donde él estaba encaramado. Por esa zona estuvimos buscando los monumentos megalíticos que los carteles nos decían pero después de mucho buscar sólo vimos un menhir entre algunos arbustos junto a la carretera.

En el pueblo de Vila do Obispo visitamos la preciosa iglesia barroca, blanca y amarilla también, de Nossa Señora da Conceicao, en la plaza principal. El interior es de principios del siglo XVII, recubierto hasta el techo de azulejos azules y dorados. Las bóvedas están pintadas y guarda ricos retablos. En el interior custodiando la iglesia se encontraban un reducido grupo de ancianas típicas de pueblo, con sus vestimentas negras, sus pañuelos sobre la cabeza y sus bocas desdentadas que fueron tan amables de dejarnos hacer algunas fotografías. Antes de seguir nuestra ruta hicimos un paseo en coche por las escondidas y estrechas calles, tanto es así que me quedé sin poder continuar hacia delante, teniendo que volver marcha atrás un gran tramo de calle.
El último pueblo antes de llegar a nuestro destino era Sagres (famosa por la cerveza portuguesa más típica). Si en verano cuando uno va a la playa lo que quiere es buen tiempo y sol, si en enero se va a visitar los acantilados de la costa portuguesa lo ideal es viento y lluvia. Así que no podía hacer mejor clima para la visita. La lluvia torrencial, el olor a sal y el rugir del viento solo quedaba amortiguado por las guitarras de la canción que busqué en el reproductor de CD mi coche, la cañera “La Grange” de los barbudos ZZ Top. Poco podía pedir en ese momento que mejora mi eufórico estado de ánimo. No pudimos visitar la fortaleza de Sagres, ya que la gran parte del recorrido interior es al aire libre y con ese tiempo era una locura pasear por sus patios. A tan solo 3 km ya se divisa con total claridad el faro coronando el cabo que le da nombre. Así que después de 60 km y 5 horas de camino aparcamos en la misma explanada junto al faro del Cabo de San Vicente.

Son espectaculares las vistas desde lo alto, mirando hacia las decenas de metros la altura a la que se puede apreciar las olas ayudadas por el fuerte viento romper contra los acantilados golpeando las rocas creando un atronador ruido sobrecogedor.


Música:
La Grange de ZZ Top


Viendo tal imagen con el horizonte a lo lejos se da uno cuenta de lo minúsculo que es cada uno de nosotros y lo hermosa y enigmática que es la naturaleza. No me extraña que la historia de los portugueses esté salpicada de insignes navegantes y aventureros, ya que desde aquí se adentraban al extremo del mundo hacia el fin del mundo, hacia lo desconocido.


Por suerte contaban con la ayuda para regresar al hogar del faro, clavado casi en el mismo borde de la tierra guiando en su día a los marineros y atrayendo hoy a los turistas y viajeros que nos quedamos absortos contemplando como el sol da el relevo el lento girar de la gran lente luminosa piramidal.

viernes, 4 de marzo de 2011

El Algarve (I): ALBUFEIRA

Uno de mis destinos preferidos para hacer alguna escapada es nuestro país vecino Portugal, las razones son muy sencillas: una de ellas es la cercanía a mi lugar de residencia, ya que en menos de tres horas estás en un país distinto que siendo muy parecido en el clima merece la pena descubrir, ya que a la vez es muy distinto tanto en la arquitectura como en las costumbres de sus habitantes. Pero quizás la razón más fuerte para visitar ese destino es sus precios tan bajos con respecto a España.
Quizás estos motivos son las que me han llevado ya varias veces a Portugal, hace unos años visité su capital, Lisboa, descubriendo una ciudad muy auténtica, con un encanto muy genuino y especial. También estuve en algunos de sus pueblos de playa más importantes cercanos como Cascais y Estoril, además del que quizás sea el pueblo más bonito de Portugal, Sintra, un pueblo de sierra con numerosos palacios y castillos en sus alrededores. Hace ya un año estuve un fin de semana en Tavira, uno de los pueblos turísticos más cercanos a la frontera española, que todavía conserva en gran medida la personalidad de pequeña villa pesquera.
La visita de este año ha sido en Albufeira, en el mismo centro de la región sureña. El alojamiento fue en el apartotel “Solaqua”, a un precio de 85 euros disfrutamos 3 noches con desayuno incluyendo también el acceso gratuito a la piscina climatizada y todos los servicios de un hotel de 4 estrellas nuevo y moderno... ¡busca algo parecido en España!, por ese precio sólo podíamos disfrutar de una noche en España.
Vista de Albufeira desde el mirador en el barrio de los pescadores

Albufeira o “Castillo junto al mar” como es la traducción al árabe es un uno de los centros playeros mas concurridos, y eso se nota nada pasear por sus callejuelas inclinadas, atestadas de cientos de restaurantes y hoteles, pero que en enero la gran mayoría están cerrados lo que transmite una ciudad vacía, solitaria y hasta en cierta medida decadente.

"Afilaor" junta a casa con ropa tendida en la calle y bandera de Portugal
En la parte antigua, al oeste, se respira aún cierto olor a pueblo viejo pesquero con sus callejas y casas encaladas asomadas a la playa, con sus peculiares fachadas de azulejos portugueses, la gran mayoría muy deterioradas, pero eso no deja de tener un embrujo muy típico de Portugal, aunque también hay otras fachadas alicatadas muy cuidadas formando un resultado muy bonito y pintoresco.


Ya el mismo centro hay un bulevar, que hace de calle comercial, que para nada armoniza con la arquitectura de pueblo costero formando así una amalgama de estilos arquitectónicos de muy dudoso gusto, nada que ver como otros pueblos y ciudades que saben conjugar la arquitectura y el urbanismo viejo con lo nuevo, moderno y cosmopolita. En la gran mayoría de la ciudad se puede apreciar la invasión de la fiebre desarrollista, arquitectónicamente hablando, con una disposición urbana desconcertante, dejando muy atrás lo que en los años 50 y 60 era este pequeño rincón encantador. Desde casi todos los puntos de Albufeira se pueden observar los montes cercanos cubiertos de caóticos apartamentos de vacaciones, rompiendo así bruscamente el continuo verdor de las sierras cercanas.



El estilo de vida de los portugueses, y más en un pueblo turístico en temporada baja, es totalmente distinta a la de los españoles, ya que tienes que estar atento si quieres cenar en un restaurante, ya que si vas después de las 22h ya no hay cocina y a partir de las 20.00h es difícil que te cruces con alguien por la calle ya que a esas horas están ya semidesiertas.
Destacar la Praia Dos Pescadores, delante de la parte vieja, donde aún se aprecia algo de su pasado en las barcas de pesca pintadas de vivos colores y la Praia Do Peneco, las más concurrida y las más característica gracias a su gran mole de piedra en la misma arena a pie de orilla, siendo éste quizás el lugar más fotografiado de todos los entornos cercanos.

Praia do Peneco
Recomendaría un paseo a pie vespertino desde el puerto pesquero al oeste de la ciudad por las callejuelas que bordean y se asoman a las rocosas laderas que bordean las playas, y que te llevan al otro extremo de la ciudad, hasta el barrio de los pescadores, recreándote a su vez de unas espectaculares vistas de la puesta de sol sobre el océano.

Si los precios de los hoteles están muy por debajo de la media española, los restaurantes en cuanto a precio poco varían con los nuestros, aunque si hay que apuntar la gran calidad de sus comidas en casi todos los restaurantes de la zona. “Casa da Avó” fue uno de los que elegimos para una cena a la luz de las velas, un restaurante moderno con arquitectura antigua, especial para parejas y grupos reducidos, siendo éste el mejor lugar donde comimos durante los días que estuvimos por la zona. Si estás en Portugal es inevitable, y muy recomendable, que te den la cerveza “Sagres” (fabricada en el Algarve) siendo las más consumida del país. Y para probar el vino, uno realmente bueno, es el “Mateus Rose”, un rosado también fabricado en Portugal. Aunque si por algo destaca la comida portuguesa es por sus cientos de maneras de preparar el bacalao.



Nosotros lo probamos como entrante en forma de Carpaccio y como primer plato con nata gratinada, estando ambos realmente exquisitos. También tuvimos la ocasión de probar el famoso “Frango piri piri”, que no es más que pollo con aliño a base de pimientos picantes con más especias, siendo esta salsa casi exclusiva de el Algarve ya que fueron los moros que llegaron a estas costas los que la introdujeron en esta zona.
En los próximos días colgaré una nueva entrada con la ruta que hice para llegar al cabo de San Vicente, que quizás fue lo más atractivo y enriquecedor de este viaje a El Algarve.



 




Un saludo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

NADA de Carmen Laforet

En esta entrada, como ya es habitual en mi blog, voy a comentar mis impresiones sobre mi último libro leído. Esta vez, por unanimidad entre los miembros del club de lectura, se decidió ya que hasta ahora no lo habíamos hecho, leer algún libro de alguna escritora, aunque personalmente creo que la literatura no se clasifica entre literatura escrita por hombres y literatura escrita por mujeres, para mí sólo son historias contadas desde el punto de vista de alguien con más o menos sensibilidad, no siendo ésta patrimonio de ningún género.
Así que después de barajar varios títulos y/o escritoras nos decantamos por la primera novela que ganó el Premio Nadal, en 1944, “NADA” de Carmen Laforet, una novela que iba a ser un completo descubrimiento para mí, ya que desde hace unos cuantos años, me gusta bastante leer tanto las críticas de películas de estreno, como las novedades editoriales o entrevistas de los autores que me interesan, pero para este último libro, resulta que desde siempre lo había oído mencionar pero no tenía ni idea de en que época estaba ambientado ni de que temática literaria era.


La historia está contada en primera persona por Andrea, la protagonista, desde un futuro, mientras recuerda las experiencias vividas en un año en la Barcelona de la posguerra; Ciudad a la que se muda con parte de su familia para estudiar en la universidad de la capital catalana. La historia se centra en los dos mundos opuestos que vive la joven, uno en su entorno más cercano donde en la casa familiar convive la miseria, la pobreza, la hipocresía y los malos tratos; y por el otro lado el descubrimiento lo que es para ella un soplo de aire fresco como la cultura, la amistad y la libertad junto a su joven y nueva amiga, Nea.

Recuerdo que leyendo el primer capítulo mientras iba descubriendo, junto a la protagonista, lo que iba a ser su nueva vida, la incertidumbre y el desasosiego que ella sentía me contagiaba, pensando que era imposible que todo el resto de la trama tuviera tan alto nivel. Conforme iba pasando las siguientes páginas de los siguientes capítulos, como me temí, en un principio la historia decae un poco porque no es una novela como las muchas que se hacen actualmente, ya que no está llena de acción ni situaciones rocambolescas ni giros inesperados. Pero aún así y a medida que iba adentrándome en su mundo se da una cuenta que tiene una clara sencillez que esconde a su vez un universo complejo que está encubierto en las numerosas metáforas en las vivencias de nuestra protagonista y es que "Nada" es como la vida misma, que la mayoría de las veces es anodina y vulgar pero que sin que nos demos cuenta nunca deja de ser experiencias extraordinarias contándolo todo de una forma tan sutil que puede parecer en un primer momento que apenas cuenta o le sucede nada. Supongo que la autora utiliza este tipo de figuras debido a la censura aplicada en aquella época, asemejando a la lúgubre y miseria de la casa familiar con la España de aquella época contrastando con su vida fuera, en la universidad, llena de cultura y libertad.
Me recuerda a las novelas clásicas con mucha narración descriptiva que dan más énfasis sobre el desarrollo de los personajes contando la rutina diaria de lo que viven y de lo que sufren. Te hace compartir sus sentimientos, transportándote al interior de su alma, pudiendo así sentir su soledad, sus anhelos y sus esperanzas. Aún hoy la obra todavía sigue llamando la atención por la juventud de la escritora cuando escribió la que fue su primera novela, Carmen Laforet ya que tan solo contaba con 23 años.

Existe una versión cinematográfica de la novela de 1947 dirigida por Edgar Neville e interpretada por Conchita Montes, pero que todavía no he tenido la ocasión de ver.



Por todo esto y mucho más hace que realmente en el fondo sea una novela muy recomendable, la cual cambió la literatura de ese tiempo tan oscuro y gris y de ahí puede que se deba la belleza y la valentía de tan conocido libro, resultando al final un libro que merece, sin lugar a dudas, la pena leer pudiendo sacar, si se lee entre líneas, cada uno sus propias conclusiones.

jueves, 13 de enero de 2011

De tapas por Córdoba

Una visita obligada siempre que visito cualquier ciudad por motivos de placer, ya sea escapada de fin de semana o vacaciones, como es lógico es ver sus típicos monumentos, descubrir sus museos y pasear por sus calles. Pero algo a lo que cada vez le presto mayor atención es visitar sus restaurantes o tabernas más emblemáticas y degustar las especialidades gastronómicas y los platos más representativos de la zona.

Es por lo que hace ya algunas semanas que junto a un grupo de amigos, nos unimos a la treintena de personas que nos desplazamos a Córdoba para asistir a la ruta organizada por la asociación de cine Bardem de Montalbán de Córdoba para realizar un perfecto programa cultural-gastronómico, ya que el mismo consistía en ir a ver una película al cine: “Entre lobos” (rodada y ambientada en Sierra Morena, más concretamente en el Parque Natural de Cardeña-Montoro, ya que cuenta la historia real de un joven que se cría solo con la compañía de lobos salvajes de la sierra).

La otra parte del programa era visitar algunas tabernas cordobesas en dos rutas claramente diferenciadas. Una por la zona de la judería y la otra por la zona más céntrica de la capital cordobesa.


"Tres palabras para decir te quiero", Vicente Amigo. Gran Teatro de Córdoba
RUTA 1:
MESÓN RESTAURANTE EL TABLÓN, C/ Cardenal González, 69
Ubicado a escasos 50 m de la Mezquita Catedral de Córdoba es la inconfundible taberna de estilo antiguo cordobés con una zona de barra con los típicos barriles de vino de la zona Montilla-Moriles. Anexa a ésta hay un patio cubierto que hace las veces de salón de grandes dimensiones. Al ser la primera parada no tuvimos mucho ocasión de comparar con las siguientes pero sí me dio la impresión de que quizás por la cercanía a la Mezquita (o Catedral, antigua Mezquita, o como se le quiera llamar) hace que esté pensada para la gran visita de turistas y no sea tan auténtica como otras que luego si pudimos contrastar. Las tapas estaban buenas pero no eran exquisitas y el precio sin ser extremadamente caro, dada la cantidad que en ellas servían no era para nada económico.

BAR SOCIEDAD DE PLATEROS, C/ San Francisco, 6
Muy cerca de la Plaza del Potro (lugar típicamente cordobés, por estar ahí enclavada la popular Posada del Potro, citada por Cervantes en “El Quijote”, y la casa museo del famoso pintor Julio Romero de Torres, hoy Museo de Bellas Artes).
Hay varias tabernas con este nombre en Córdoba, pero cada una de ellas están regentadas por distintas personas, conservando todas ellas además del nombre, el típico aspecto de las tabernas de antaño. La de la calle San Francisco, que es la que nosotros visitamos fue fundada en el año 1874, la más antigua de la sociedad, así que es fácil imaginar el arraigo y la popularidad que goza entre los propios cordobeses, los turistas y los numerosos artistas que al visitar la ciudad hacen parada en esta emblemática taberna. Un lugar con mucho ambiente en el que tanto la barra, presidida por un gran cartel de uno de sus clientes más habituales, como lo fue en su día Julio Romero de Torres, como su salón de arquitectura tradicional cordobesa completaban casi el aforo de casi 100 personas de sus salones.

Establecimiento recomendado por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles y en lo que los platos raciones que pedimos tanto las berenjenas con miel como los boquerones fritos estaban buenísimos, notando cada uno de nosotros que ellos eran de primera calidad y a un precio muy recomendable al que cualquier otro día sería estupendo poder para repetir. Sorprendiéndonos además la gran rapidez en el servicio.

LOS MOSQUITOS, c/ Carlos Rubio, 24
La tercera parada fue en esta típica taberna, mucho más pequeña que las anteriores pero más acogedora, donde los camareros tenían una hospitalidad diga de destacar.
El nombre de esta taberna se debe a que aquí en los años treinta una agrupación carnavalesca representaba humorísticamente la obra de los "Quinteros" “Los Mosquitos”. Aunque otra versión es también la motivada por la cantidad de mosquitos que se depositaban en las canillas de los barriles de la taberna.
En ésta no hay servicio de cocina, así que nos pedimos unas raciones de jamón y queso estando éste último realmente excelente, y a un precio muy acorde con la calidad de los productos, aunque una de las especialidades de la casa son unas rebanadas de pan con anchoas en aceite, que según dijeron algunos del grupo estaban riquísimas. Aquí ya empezamos a degustar los vinos de la tierra, Montilla-Moriles, directamente de las barricas que tienen en la barra. Agradecer la generosidad de los dos camareros que con la charla y el cachondeo, nos invitaron a una última ronda de los caldos montillanos.

RUTA 2:
TABERNA EL GALLO, C/ María Cristina, 6
Situada entre la céntrica Plaza de las Tendillas y la calle Capitulares, donde se encuentra el ayuntamiento, fue fundada en 1936 conservando todavía el aire intacto de aquella época.

Destaca por sus vinos, con bodega propia, resaltando por encima el fino Amargoso que no hace honor a su nombre y que tuvimos la oportunidad de probar. Para tapear, al igual que casi las anteriores sirven la cocina tradicional cordobesa, nosotros probamos las gambas rebozadas, los calamares fritos y los flamenquines, que aunque personalmente no me resultaran tan buenos como los caseros, el ambiente tan auténtico y variopinto, que iba desde personas mayores, hasta turistas pasando por jóvenes treintañeros, hacía que mereciera la pena estar allí sentado en esas viejas mesas y sillas con las paredes encaladas un buen rato y en el que merece la pena, sin lugar a dudas, volver a visitar.

TABERNA RINCÓN DE LAS BEATILLAS, Pza. Las Beatillas, 1
La última a la que fuimos fue esta taberna taurina y flamenca del barrio de San Agustín, muy cerca del Palacio de Viana y del barrio de Santa Marina, donde han nacido y vivido los más grandes toreros de Córdoba.
Con una distribución como las antiguas casas de vecinos, muy común en la Córdoba de primeros de siglo XX, con un patio central con arcos y galerías laterales. Es conocida como Las Beatillas por la plaza en la que se encuentra ubicada. Antiguamente, había allí un beaterio, donde las beatas vivían en comunidad siguiendo estrictas normas. Cuenta la leyenda que una de ellas era la encargada de realizar los recados y por ser de estatura pequeña, la conocían como “La Beatilla”.

Por esta taberna han pasado gente tan importante a nivel artístico como Federico García Lorca, guitarristas como El Merengue y Vicente Amigo, toreros como El Puri, Rivera Ordóñez, José Tomás y cantaores flamencos entre los que se encuentran Fosforito, Luis de Córdoba, El Polaco o Chano Lobato. Artes a las que están dedicadas con esmero cada una de las estancias de la Taberna. Al ser demasiado tarde la cocina estaba cerrada y sólo pudimos apreciar una buena ración de ensaladilla, así que sólo pudimos apreciar más el sabor añejo y taurino del lugar que la variedad de su cocina propiamente dicha.

Dentro de la ruta que nos habían organizado había otras tabernas que no pudimos asistir por estar cerradas ese día o por falta de tiempo, como “Taberna el 6”, “Taberna salinas, Casa el pisto” o Taberna Paco Acedo”. Como bien es sabido Córdoba tiene muchas tabernas antiguas y de siempre para tapear, así que nunca es tarde para volver a visitar en las que ya hemos estado, descubrir las numerosísimas que he oído nombrar pero que no he tapeado o descubrir otras muchas más que a buen seguro me sorprenderán gratamente.

Ya por último, y aunque no estuvimos durante la ruta de la tapa organizada por la Asociación “Bardem”, me gustaría recomendar un restaurante que descubrí una noche anterior, también en Córdoba. Se sitúa en la C/ San Fernando, 120, al lado de la Cruz del Rastro, y su nombre es “GARUM 2.1.” Inaugurado hace ahora un año, nace bajo el concepto de “Bistronomic tapas bar”, que lo define en su carta como “el pret-a-porter de la alta cocina”, que no es otra cosa que cocina de calidad elaborada a bajo precio. En GARUM 2.1 mezclan la cocina tradicional cordobesa y la cocina de vanguardia o autor. Siendo un local moderno y original y que se divide en dos plantas, reflejando dos ambientes diferentes. En la planta baja se ha recreado el ambiente de una taberna, reservando para la planta superior el restaurante donde el cliente puede degustar igualmente la exquisita comida a un buen precio, no barato, pero sí muy acorde, teniendo en cuenta la calidad de sus platos.
Destacar la muralla original romana, que se conserva dando un toque tradicional pero con una decoración moderna, siendo así un nuevo concepto de restaurantes que desde hace algún tiempo, por suerte, se van viendo algunos mas en la capital cordobesa y que hacía mucha falta ya que si igual de importante es conservar y mantener las tabernas antiguas y tradicionales de una ciudad milenaria como Córdoba, también lo es renovarse en un sector tan importante como la restauración para un nuevo público que también exige este tipo de restaurantes mas modernos y vanguardistas para una ciudad que aspira a ser Capital Cultural de Europa.

sábado, 25 de diciembre de 2010

¡Qué bello es vivir!

Hace ya un mes que las principales cadenas de televisión y los grandes almacenes nos bombardean con películas de sobremesa, anuncios interminables de juguetes y perfumes, e incluso desde agosto estamos comprando ilusión para el día 22 de diciembre, y todo esto para que vivamos y sintamos lo que se denomina “el espíritu de la Navidad”. No dudo, o prefiero pensarlo así, que ese espíritu nos invade a todos (y sino prueba a escuchar un villancico en agosto) y con ello intentemos ser más buenas personas y regalar más de vez en cuando una sonrisa, haciendo sentir o sintiéndonos así un poco más felices que durante estos días tan entrañables y familiares nos acordemos de los que por unas razones u otras no están cerca de nosotros.

El cine ha reflejado muy bien lo que la Navidad representan en nuestras vidas, ya que incluso se podría decir que el cine Navideño es ya de por sí un género propio. Dejando atrás los telefilmes que estos últimos fines de semana algunas cadenas nos intentar colar, es de destacar varios títulos que ya son grandes clásicos no solo de este género, sino del cine en general. Algunas de estas grandes películas, entre otras más, destacaría la sombría y genial “Pesadilla antes de navidad”, la familiar y divertida “Solo en casa”, la mordaz e irónica “Plácido”, la romántica “Love actually”, la tierna y lacrimógena “La gran familia” o la más cañera y bizarra de todas “El día de la bestia”. Pero si tengo que nombrar la película navideña por antonomasia, la mejor de todas del género, esa sin lugar a dudas, es “¡QUÉ BELLO ES VIVIR!”


Y es que “¡Qué bello es vivir!” es una bellísima película, tierna, sentimental, incluso a veces cómica, la cual está entre mis preferidas, y que cada año las televisiones en estos días la emiten, incluso como este año la han programado en varias de ellas.
Dirigida en 1946 por Frank Capra e interpretada por el siempre genial James Stewart (con la entrañable voz de Jesús Puente, en la versión doblada), la guapísima Donna Reed y Lionel Barrymore en un papel perfecto para él haciendo de viejo gruñón y codicioso.

La historia nos cuenta la vida de George Bailey, un joven soñador que por motivos del fallecimiento de su padre muy a pesar suyo se tiene que hacer cargo del negocio familiar. Forzado a vivir para siempre en su pueblo llega a casarse con la guapísima y bondadosa Mary, con la que llega a tener cuatro hijos. Son personas humildes y sencillas que ayudan a toda la comunidad siempre que pueden, sobreviviendo al ambicioso Sr. Potter que es dueño de casi todo el pueblo y que lleva años queriendo hundir, siempre sin conseguirlo, el negocio de los Bailey. Hasta que el día antes de Navidad por una importante pérdida de dinero, su negocio está en bancarrota y George decide que lo mejor es suicidarse. Es cuando aparece en escena su ángel de la guardia, el bonachón e ingenuo Clarence salvándolo y quitándole esa idea de la cabeza enseñándole como fuese sido la vida de su pueblo y de sus familiares si él no fuese nacido nunca.



Primeras escenas de "!Qué bello es vivir!"

Es en esta parte de la historia cuando uno se pone a recapacitar en que situación o como estaría el mundo sin que nosotros fuésemos sido parte de él. Como sería la vida sin que nosotros nunca hayamos actuado, que hubiese pasado si esa vez de pequeño no hubiésemos evitado ese pequeño accidente, si nuestros padres sería exactamente igual de lo que son ahora mismo, como sería o con quién estaría nuestra pareja, si nunca habrían nacido nuestros hijos…, parece increíble lo que una sola persona afecta al resto de los que están a su alrededor y a la comunidad en la que vive y el bien que le hemos hecho.

Con Clarance, su ángel de la guarda

Aunque cinematográficamente hablando la película se le puede encontrar algunos pequeños defectos, también tiene algunas escenas muy emotivas como la primera noche de bodas de la pareja protagonista, cuando George reparte el dinero de su viaje de novios a sus vecinos o cuando descubre amargamente la situación de su pueblo y especialmente de su mujer si él nunca fuese nacido. Pero la parte más emotiva y conmovedora son los últimos minutos de la película, donde, no me importa decirlo, siempre acaba uno con lágrimas en los ojos y es que “¡Qué bello es vivir!” tiene una magia especial que difícilmente otras películas pueden llegar a tener.

Es por lo que esta película tan especial se te queda desde la primera vez que la ves guardada para siempre en el mejor lugar del alma, ya que es un canto a la esperanza, a la amistad, al amor y sobre todo a la vida y más en estos tiempos de crisis donde no hace falta tener dinero para ser rico, simplemente tener familia y amigos que te quieran y te cuiden cuando uno más lo necesite.

Como anécdota, preciosa anécdota, contarles que tengo un conocido que todas las nochebuenas después de la cena, se mete en la cama de matrimonio junto a su mujer y sus dos hijos para ver y disfrutar “¡Qué bello es vivir!”,… eso es vivir la vida.

Y recordad, como dicen en la película, cada vez que escuchéis unas campanitas es porque un ángel se ha ganado sus alas.

Para tod@s, de corazón, FELIZ NAVIDAD

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Woody Allen

Woody Allen cumplió el pasado 1 de diciembre 75 años y leyendo el extenso y completo artículo que la versión digital del diario “El País” dedicó a tan genial actor, director y guionista me decidí por fin a escribir algo en este blog sobre uno de los más grandes cineastas que ha dado la historia del séptimo arte. Así que el pasado viernes me hice mi pequeño homenaje a Woody Allen, ya que después de ver por televisión una de las más conocidas y mejores como es “Annie Hall”. Luego me puse en DVD una comedia y un drama, ya que “Melinda y Melinda” nos cuenta en una sola película estos dos caminos opuestos que pueden llegar a suceder con la entrada de una joven en la vida de sus vecinos.


Llevaba ya algunos meses esperando el estreno en septiembre de 2010 de su última película “Conocerás al hombre de tus sueños” para poder comentarla aquí. Así que tenía pensado una vez vista la película hablar sobre ella pero ésta me pareció bastante floja, me decepcionó un poco, algo muy raro en una cinta firmada por él y eso que ésta tenía para mí un valor añadido y es que cuando estuve en Londres en el verano de 2009 volviendo de un crucero por Regent`s Canal (que va desde el cosmopolita barrio de Camden hasta Little Venice) nos enteramos, al ver un gran despliegue técnico que en el interior de la casa por donde estábamos pasando muy cerca de Warwick Avenue, de que estaba rodando Woody Allen, junto a Anthony Hopkins, Antonio Banderas y Naomi Watts. Así que podéis imaginar la ilusión de me hizo saber que podría presenciar algo del rodaje, cosa que no tuvimos ocasión de disfrutar, ya que en la corta espera que hicimos no apareció ni salió nadie de esa casa de ese barrio tan típicamente inglés.
Por lo que decidí entonces que dejaría la entrada en vez de hablar de una película en particular, para comentar toda su filmografía en su conjunto, siendo esta entrada mi pequeño homenaje a Woody Allen.

Quizás éste sea mi director preferido, desde hace ya muchos años, es por lo que espero con mucha expectación el estreno que cada año nos regala para que podamos disfrutar de su exclusivo y genuino humor, de sus diálogos y sus frases tan inteligentes y de su particular punto de vista sobre la vida, la muerte, el sexo y las relaciones humanas y de pareja. En ellas refleja la relación entre personas en una sociedad urbana de clase media-alta con cierto nivel cultural, en las que los grandes problemas de los personajes están en sus sentimientos y en la solución para una vida más placentera tanto a nivel personal como social. Además con sus películas uno empieza a descubrir y a amar la música que ambientan sus películas como el jazz, disfrutando de la melodía mientras uno lee sus característicos títulos de crédito de letras blancas sobre fondo negro.

En sus más de 35 años de carrera ha rodado algunas obras maestras, muchísimas grandes películas y algunas menos interesantes pero en todas ellas, incluso en éstas últimas te deja algunas perlas que son casi imposibles de dejarlas en el cajón del olvido. Y es que aunque algunas sean mas irregulares siempre mantiene el toque especial y característico de tan genial artista, estando todas éstas siempre por encima de la media de las películas en cartelera.
A mi me suelen gustar las que él protagoniza pero eso no es condicio sine qua non, ya que en la magistral “Match Point” primera película rodada en Londres él no se guardó ningún papel para sí mismo, así que se le esperó con ganas en su siguiente película, “Scoop” que se reserva uno de los papeles más divertidos de los últimos años.

Entre las muy buenas están “Hanna y sus hermanas”, “Delitos y faltas”, “Misterioso asesinato en Manhattan” (de la que también pude ver hace tres años su versión teatral con Quique San Francisco), “Desmontando a Harry”, ”Acordes y desacuerdos”, “Granujas de medio pelo”, “La maldición del escorpión de Jade”, “Un final made in Hollywood”, “Scoop” o “Si la cosa funciona”, sólo por citar algunas de mis preferidas.

Entre las más grandes podría citar varias: “Toma el dinero y corre” siendo la primera que yo recuerdo desde pequeño siendo ésta una de sus primeras películas y de las más divertidas.



Otro de sus grandes clásicos es ya, sin lugar a dudas, “Match Point”, película que se sale en la forma del mundo de Woody, ya que está rodada en Londres y del que renuncia a cualquier toque de comedia, pero en el fondo nos sigue hablando de lo que siempre nos habla, del amor, el sexo, la pasión, el deseo, la muerte, y en este caso de la importancia del factor suerte en la vida con un planteamiento genial que sorprendió muchísimo, siendo ésta una de las mejores películas de los últimos años.



“Annie Hall” comedia junto a una de sus actrices con las que más ha trabajado, Diane Keaton, siendo también sus otras actrices fetiche Mia Farrow en un principio y Scarlett Johansson ultimamente. Este film es la típica comedia de Woody Allen con un personaje a la medida para él, con sus inconfundibles gafas de pasta, sus inseguridades marcadas en sus tics al hablar y con sus ideas sobre las cuestiones afectivas y sexuales que esconden mucho más de lo que aparentemente parece decir, dando lugar a sus pensamientos sobre la filosofía y la vida en general.



A continuación voy a poner algunas frases, de películas o entrevistas, del genial neoyorquino que nos descubren su forma de afrontar la vida, a cual más graciosa e inteligente:

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”
“El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores”
“Sólo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo”
“En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire”
“El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro”
“En mi casa mando yo, pero mi mujer toma las decisiones”
“La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema”
“De pequeño quise tener un perro, pero mis padres eran pobres y sólo pudieron comprarme una hormiga”
“No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda”
“¿Existe el Infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante: ¿Habrá mujeres allí?”
“Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme 'La guerra y la paz' en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia”
“No creo en una vida más allá, pero, por si acaso, me he cambiado de ropa interior”
“No conozco la clave del éxito, pero se que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo"
“El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabo la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago"
“Si los seres humanos tuviésemos dos cerebros, seguro que haríamos el doble de tonterías"
“Echo de menos la época donde el aire era limpio y el sexo sucio"
“El sexo es como jugar al bridge. Si no tienes un buen compañero, más vale que tengas una buena mano"
“La masturbación es el sexo con alguien a quien amas"

Aunque si me tuviera que quedar con alguna esa sería “Manhattan” con uno de los mejores arranques de la historia del cine y considerada una de las mejores películas de los 70.


Sus primeros 4 minutos de metraje, son maravillosos con uno de los mejores homenajes que se le pueden hacer a una ciudad, en los que sólo se puede ver imágenes de una gran ciudad y sólo se oye un monólogo con música de fondo, pero claro, esta música de fondo es la impresionante “Rhapsody in Blue” de George Gershwin (compuesta en 1924), el monólogo está escrito e intepretado en off por Woody Allen y la ciudad es Nueva York, ¡Qué más se puede pedir!. Y es que yo si algún día visito Nueva York me gustaría sentarme en un banco justo al lado del río Hudson, mirando junto a mi pareja el puente de Brooklyn y que de pronto empezara a amanecer, se iluminara el puente y escuchando de fondo un tema melódico todo se convirtiera en blanco y negro. En ese día, en ese momento sería completamente feliz.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Postal Antigua: CÓRDOBA

Es sorprendente, a la vez que muy interesante que con sólo a veces teniendo una imagen, unido a una gran curiosidad sobre el tema y la búsqueda de información adecuada lo que se puede llegar a conocer sobre un determinado asunto. Tengo la convicción que es muy bueno interesarse por lo que no llegamos a conocer y nos crea inquietud y es que como dice un proverbio anónimo “La juventud de un ser humano no se mide por los años que tiene, sino por la curiosidad que almacena”.
Todo esto viene a colación de una postal antigua que quería comprarme en la pasada "Feria del Libro Antiguo y de Ocasión", que fue clausurada el pasado 1 de noviembre su trigésima edición. No tuve la ocasión en las tres semanas que ha había estado abierta la feria de ir a Córdoba, es por lo que el último día a última hora de la noche me presenté con el objetivo claro que tenía que hacerme con una postal antigua sobre la ciudad cordobesa o su provincia, ni que decir tiene que la misma tendría que gustarme lo suficiente para hacerme con ella y que el precio no me anulara las ganas de mi pequeño capricho.


Como es normal en este tipo de ferias los libros mas valiosos y antiguos, así como las postales antiguas no están al alcance de los numerosos curiosos que visitan los stands, así que preguntando de caseta en caseta y después de poder comprobar que en la gran mayoría no tenían el artículo que yo iba buscando, en una librería gaditana me dijeron que tenían decenas pero que estaban guardadas por que ya habían empezado a recoger. No sé si fue por la cara que puse, de hecho no sé si cambié mi expresión, o porque me quedé unos eternos segundos esperando callado sin saber que decir esperando a que el librero me dejara verlas, el caso es que me invitó a pasar dentro del mostrador y que les echara un vistazo a las que todavía no tenían empaquetadas ni guardadas.
Después de ojear rápidamente las decenas que tenían de todo tipo de colecciones, como ciudades, costumbres, personajes anónimos, paisajes, ... estaba indeciso entre unas pocas con tema principal los monumentos y rincones más característicos de Córdoba capital. El librero me informó que no sabía la antigüedad de las mismas pero que suponía que sería de los años 20 y es que la gran mayoría no tenía impresionada la fecha de fabricación.


Algunas eran muy curiosas y hermosas con el añadido de que estaban escritas. Éstas habían sido enviadas hace muchos años, por lo que han pasado por ellas cientos de momentos y millones de recuerdos,… quizás por algún triste enamorado pensando en su añorada prometida o por una madre hacia su querido y lejano hijo,... y es que cada letra escrita sería esperada con una júbilo como el que hoy en día casi no nos podemos ni imaginar. Es para imaginar una historia, la historia de personas que ya no están entre nosotros, unidas por un trozo de papel y lo que sintieron al escribir o leer esos trazos angulosos formando un mensaje que a buen seguro tanto significaba para ambos. Así fue como lo supuso Tracy Chevalier al escribir la historia sobre el cuadro de Johannes Vermeer “La joven de la perla”.

Al final me decanté por una preciosa postal y en casi perfecto estado que refleja la Puerta de entrada sobre el Puente Romano.
En la imagen se puede apreciar una deteriorada Puerta del Puente Romano (o como se conocía antiguamente, Puente Viejo) con varios arrieros cargados con sus mulas en una imagen típica de los primeros años del S. XX.

Detalle de la postal

Al fondo se observa los tejados de la Mezquita Catedral de Córdoba destacando sobre el resto el del mihrab, cuya cúpula interior ha sido elegida para inspirar el logotipo de la candidatura de Córdoba a Capital Cultural Europea del año 2016.
Cúpula del Mihrab de la mezquita de Córdoba
y logotipo de Córdoba 2016

También es de destacar la pequeña caseta que se observa abajo a la derecha, actualmente inexistente, cuyo rótulo sobre la puerta indica: “CONSUMOS”. Dicha caseta recibía el nombre popular de fielato, utilizada para el cobro de las tasas municipales sobre el tráfico de mercancías y derechos de consumo, ya que esta puerta era la principal entrada por el sur a la ciudad.

Fielato junto a la puerta de entrada

Quería saber el año de dicha postal ya que en el reverso no lo ponía. Las únicas pistas con las que el impresor me quería ayudar dicen así: “TARJETA POSTAL (UNIÓN POSTAL UNIVERSAL) ESPAÑA” y en un lado, bien pequeño como queriendo pasar inadvertidas: “R. Garzón, fotog., Córdoba-Granada-Sevilla”. Algo es algo, ya sabía que el fotógrafo que captó dicha instantánea fue un tal R. Garzón. Por lo que consultando algunas páginas de Internet descubro que Rafael Garzón Rodríguez (1863-1923) fue unos de los fotógrafos españoles más importantes y activos de finales del siglo XIX del sur de España, por sus colecciones fotográficas de monumentos, calles y escenas costumbristas de ciudades históricas como Granada, Sevilla, Córdoba, Málaga o Cádiz, llegando incluso a ser fotógrafo oficial de su Majestad Don Alfonso XIII durante su viaje a Granada en 1904, retratando también a celebridades como Manuel de Falla, José Zorrilla y muchos otros personajes populares de la época que no dudaron en posar ante los objetivos de Rafael Garzón.
Rafael Garzón
Garzón se dedicaba al sector turístico creando su propio "souvenir" sobre las ciudades en las que se instalaba, como postales, estampas o incluso ofrecía la posibilidad de hacerse un retrato morisco en sus estudios fotográficos, donde se representaban vistas de ciudades como Granada, Sevilla o Córdoba. En córdoba se instaló en la llamada “Casa del Califa” en la plaza del Triunfo de Córdoba, esquina con Corregidor Luís de la Cerda, a unos 100 metros de donde tomó la imagen, cuya fachada sigue siendo totalmente reconocida por su peculiaridad.

Trasera de las fotos de R. Garzón en Córdoba



Es curioso que hace pocos meses estaba paseando por la zona y reparé en la singularidad de la fachada y la pena por el mal estado que se conserva actualmente. Quién podía imaginar que dicha casa había sido el estudio de un fotógrafo hasta ahora para mí totalmente desconocido y que una postal salida de allí hace muchos años iba a acabar siendo de mi propiedad.
Edificio donde estaba el estudio de R. Garzón en los años 20
En mi intento de recabar más información por varias webs de antigüedades y de algunos blogs como http://lacallejadelasflores.blogspot.com al final llegué a la conclusión de que la fotografía está tomada o por lo menos impresa y/o comercializada en 1910, ya que hay muchas más postales de rincones de Córdoba del mismo autor y la gran mayoría son de ese año, que coincide además con la estancia del autor en la ciudad califal.

Es por lo que me complace enormemente saber que tengo una pequeña joya, al menos para mí, con un siglo de vida y que ha podido pasar posiblemente por decenas de manos distintas y que al final han llegado a las mías, con el orgullo añadido de salir por el ojo, el encuadre y la inspiración de uno de los fotógrafos más importantes de la encrucijada formada entre los siglos XIX y XX.