viernes, 9 de diciembre de 2011

ESCOCIA día 1 -miércoles: EDIMBURGO

A las 5 de la tarde hora inglesa estábamos sobrevolando y viendo una impresionante panorámica desde las alturas de Edimburgo, antes de llegar al aeropuerto, con sus siete colinas (al igual que Roma, Estambul o Lisboa) en la que una de ellas y quizás la más impresionante, que no la más grande, la del Castillo, es de origen volcánico. Completa la vista el Firth of Forth (Estuario del rio Forth) bordeando media ciudad con su peculiar puente metálico Forth Railway Bridge al fondo. Primer momento para recordar.

Con el sol cordobés azotándonos a unos 40º C pasamos en algo más de tres horas a un radical cambio de temperatura con un cielo vespertino casi despejado donde la manga corta que llevábamos parecía más corta que de costumbre.

El cielo azul escocés poblado por algunas nubes blancas haciendo caso a su merecida fama terció en pocos minutos en una capota gris oscura del que colgaban cortinas de agua que nos dieron una bienvenida tan típica como incómoda a la capital escocesa. Ya estábamos en Edimburgo, la primera parada de nuestro viaje. El primer paseo por la ciudad empedrada fue con maletas, chaquetones, charcos, cada vez más charcos e ilusiones, muchas ilusiones camino de nuestra primera compra: dos paraguas ya que se nos había olvidado echar ese elemento tan imprescindible por estas latitudes. Luego nos dirigimos hasta nuestro Bed & Breakfast: Sandilands Guest House (http://www.sandilandshouse.co.uk/).

Haciendo caso omiso al cansancio nos fuimos a la primera toma de contacto con la ciudad. Para llegar a Princess Street (una de las calles principales de la ciudad junto a la Royal Mile en la Old Town) atravesamos la New Town, zona de calles cuadriculadas con arquitectura típica escocesa. Desde Princess Street, todavía no se puede uno imaginar la grandísima belleza de la ciudad pero te va dando pistas con la fantástica vista del Edinburgh Castle al fondo, en lo alto de la imponente mole de piedra.

Castle Edinburgh desde Princess Street

Nuestro primer destino: la Old Town, subiendo una empinada pendiente después de cruzar Princess Street Garden, que hacen de frontera verde entre la nueva y vieja ciudad. La arteria principal de la Old Town y quizás de toda la ciudad es la Royal Mile (Milla Real) que va desde la explanada del castillo hasta el Palacio de Holyrood, residencia oficial de la Reina de Inglaterra en sus visitas a Edimburgo.

En esta calle es donde pudimos comprobar el ambiente de la ciudad en agosto donde se celebra el “Fringe”. Este festival es el que se celebra en la calle donde la música, el teatro, los mimos, los malabares, los performances, y demás artistas callejeros se mezclan en una amalgama de estilos durante toda la milla real que sorprendentemente nos encontramos abarrotada de todo tipo de gente. Decir que sólo el programa oficial de este festival, que es sólo uno de los que se integran en el “Festival Internacional de Edimburgo” que se celebra en verano en Edimburgo, junto al “Festival cinematográfico de Edimburgo”, el “Festival Internacional del Libro de Edimburgo”, el “Festival de Jazz y Blues”, supera las 400 páginas, así que imaginar la cantidad de actuaciones y artistas que se expresan cada día en esta ciudad, unos, …todo sea dicho, con mayor acierto que otros.



Como el agotamiento ya hacía mella en nuestros cuerpos, que no en nuestro ánimo, decidimos irnos a dormir ya que nos quedaban por delante 10 días muy intensos para recorrer casi toda escocia, pero no antes de tomarnos las primeras pintas de la cerveza mas conocida de Escocia, Tennent`s en uno de los pubs mas conocidos de Edimburgo y de los más antiguos, el "Deacon Brodie's Tavern" en la misma Royal Mile.


Este pub lleva el nombre de William Brodie, del que se dice que tenía una doble vida: un hombre respetado por el día y líder de una banda de ladrones por la noche. Una turbulenta historia en la que se inspiró el escritor local Robert Louis Stevenson para crear al doctor Jekill y mister Hyde.

martes, 29 de noviembre de 2011

Ruta por ESCOCIA

Un viaje planeado y soñado desde hace ya bastante tiempo era visitar Edimburgo durante el mes de agosto para poder asistir al Festival Internacional de Edimburgo que se celebra durante todo este mes en la capital escocesa. Visita que se iba a posponer en un principio debido a los excesivos precios de los hoteles en la ciudad durante esas fechas. Así que por algunos conocidos y por varios foros en la red descubrimos,  mi pareja y yo, que lo ideal aparte de visitar, por supuesto, Edimburgo, es hacer una ruta por Escocia y si es en coche mucho mejor, alojándonos también en los concurridos y más baratos Bed & Breakfast. Así, de este modo, podríamos visitar la ciudad unos días y continuar el viaje por el país que así sí, podría ser asumible económicamente hablando.
Después de muchos días informándonos por la red, varias llamadas “in english” a muchos Bed & Breakfast, Guest House, etc, y de leer foros, blogs y páginas de turismo nos hicimos nuestra propia ruta en coche para visitar durante 11 días Escocia.
Y para a quien le pueda servir de ayuda, ya que a nosotros nos ha venido muy bien este tipo de itinerarios y lugares de interés en la red, colgaré en este blog nuestra ruta, experiencia, sorpresas y críticas.


En los próximos días iré colgando cada una de las jornadas que vivimos en un país de la extensión de Castilla La Mancha y con una población algo superior a los 5 millones de personas,... todos escoceses... que no ingleses, ...que sino se enfadan... y no poco.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Nueva imagen de NOSOLODUERMO

Después de poco más de un año y medio y casi 10000 visitas he querido actualizar la imagen de NOSOLODUERMO. Un poco más moderna, clara y personalizada que la plantilla que utilicé en su día para comenzar a escribir y contar todo lo que veo.
Y es que como todo en la vida, este blog también evoluciona. Vamos caminando y viendo lo que nos pasa a alrededor, algunas veces a mayor velocidad y otras más lento, en algunas ocasiones hay espacio y tiempo para todo y otras en cambio sólo hay sitio para uno, incluso a veces llegas a tener que pararte para que lo demás continúe.
Evolucionando, caminando, ... pero siempre recto, pero siempre para adelante.
Gracias a los que me leéis y a los que comentáis las entradas, ya que me ayuda a seguir escribiendo, ... aunque a veces no sea sólo para mí.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El fantasma de la ópera

Hace poco más de un mes que se celebró en el Royal Albert Hall de Londres el 25 aniversario del estreno mundial de “EL FANTASMA DE LA ÓPERA” un musical basado en el relato de Gastón Leroux. Se han hecho diversas versiones en el cine desde la muda en 1925 interpretada por Lon Chaney hasta la última, en 2004. Pero por si algo destaca esta historia es por la obra de teatro que Andrew Lloyd Webber convirtió en un musical en 1986 y que ha recorrido los teatros de las  principales ciudades del mundo.


Hace pocos días pude ver en televisión la última versión cinematográfica de la obra. Estrenada en 2004, dirigida por Joel Schumacher e interpretada por Gerard Butler y Emmy Rossum. Durante toda la película se aprecia la magnífica ambientación de la ópera de París de últimos de siglo XIX con el vestuario, los maquillajes, la ambientación con unos decorados entre góticos y fastuosos y por supuesto la historia de amor imposible de Erik, un personaje que viven en las catacumbas de la ópera de París que se enamora de Christine una cantante de ópera del mismo teatro, donde se rumorea que en él vive un fantasma. Ella está dividida entre el amor al joven y guapo Vizconde Raoul, un amigo de la infancia, y la fascinación que siente hacia ese personaje tenebroso, maestro de canto, que esconde su cara tras una máscara. Lo que no sabe es que Erik hará todo lo posible por conseguir el amor de su amada. Una obra que supone un demoledor alegato de cómo la maldad de las personas y el rechazo de la sociedad a alguien que es distinto puede hacer de una persona un ser desequilibrado, vengativo y malvado.
El musical no es uno de mis géneros preferidos en el cine, es por lo que quizás las continuas canciones rompan un poco el ritmo de la trama. Lo que si aconsejaría obligatoriamente es la versión original de esta película ya que la versión en español tiene un doblaje bochornoso, pésimo que hace que en muchas ocasiones no te creas el drama de la historia, dándote a veces la sensación que estás viendo una película antigua de Disney. Los dobladores utilizados en España son los actores que interpretaron su versión teatral en español, por lo que al no ser profesionales en el doblaje sea tan evidente el desafortunado trabajo realizado, cambiando además al adaptarla al español algunas letras de las canciones desvirtuando así el libreto original.

Desilusionado en gran medida por culpa del doblaje, al siguiente día puse el DVD de la primera versión que existe del texto, la película muda de 1925 dirigida por Rupert Julian e interpretada por Lon Chaney. Nada que ver con la versión del siglo XXI. Si ésta última es un drama romántico musicado, la muda es una película gótica de terror donde transmite miedo y angustia, siendo ya un gran clásico de la historia del cine. Destacar la fotografía en blanco y negro donde se refleja entre sombras la tenebrosa ciudad subterránea escondida bajo París y la inquietante música gótica de órgano que toca el personaje principal, pero sobre todo si ésta es un clásico indiscutible es por la magnífica interpretación de Lon Chaney.

Lon Chaney

Este actor se hizo altamente popular con la interpretación del fantasma de la ópera y la del jorobado en “Nuestra señora de París” que lo llevó al estrellato en las primeras décadas del s. XX donde gracias a sus grandes cualidades expresivas y su facilidad ante el maquillaje le llegaron a apodar “El hombre de las mil caras”. En su papel de fantasma se transformó completamente con métodos muy rudimentarios para nuestra época deformando su cara con alambres en las narices y usando atropina para dilatar las pupilas de sus ojos y que gracias los claroscuros de la iluminación y el maquillaje hicieron que se convirtiera casi una calavera viviente. Ésto junto a sus amenazadores gestos hacen que sólo por su trabajo merezca la pena visionar esta película.

Escena de "El fantasma de la ópera" con Lon Chaney

Además es  una buena excusa para volver a ver alguna película muda que no sea de Charles Chaplin ya que el 90 % de las que hemos podido ver pertenecen a este gran cómico. Otra película muda de terror obligada para los amantes del cine y origen de las películas de Drácula es “Nosferatu” de 1922, que se pueden añadir a “Psicosis”, “La noche de los muertos vivientes” (1968), “La semilla del diablo”, “El exorcista”, “La matanza de Texas” (1974), “Carrie” (1976), “Alien, el octavo pasajero” o “El resplandor” como entre las mejores de uno de mis géneros favoritos, el de terror.

Toda esta curiosidad por “El fantasma de la ópera” me viene porque en mi viaje a Nueva York tuve la ocasión de poder asistir a su representación teatral. Y es que una de las visitas obligadas en la gran manzana es asistir a un musical en Broadway. Teníamos que elegir entre las decenas de musicales que cada día se exhiben como “El rey león", “Mary Poppins”, “Wicked”, “Mamma Mía”, “Billy Elliot” o “Chicago”. Si no se domina muy bien el inglés es aconsejable ir a una obra que mas o menos se conozca el argumento para no perder el hilo de la trama, por lo que al final elegimos la obra que más veces se ha representado en la historia de Broadway con más de 8000 funciones en el casi centenario Majestic Theatre, justo al lado de Times Square. 
Es fascinante entrar a un teatro de Broadway, ocupar tu localidad y ver de cerca cuando se corre el telón el gran escenario dominado por la gran lámpara de araña toda iluminada elevándose para dar el comienzo de ese gran espectáculo. Fue muy emocionante cuando en la primera parte de la actuación empezó a sonar los contundentes acordes de piano y violín del tema principal, homónimo del título de la obra, cantada por los dos protagonistas en directo a pocos metros, que tantas veces había oído, y que en su día cantó e interpretó la cotizadísima Sarah Brightman primero en el West End londinense y luego en Broadway y que aquí, en el siguiente video comparte actuación con nuestro Antonio Banderas.
Que lo disfruten.

lunes, 24 de octubre de 2011

"BODAS DE SANGRE", por el Grupo de Teatro "ALMOCAFRE"

No era la primera vez que entraba al casi recién inaugurado Teatro de Montalbán, pero si para ver una obra interpretada por el grupo de teatro local “ALMOCAFRE”. En un aforo casi lleno, después de llenar en su primer pase, interpretaron la magnifica obra dramática de Federico García Lorca “BODAS DE SANGRE”.
Federico García Lorca

“Almocafre” es un grupo de teatro que empezó hace ya más de 20 años en Montalbán de Córdoba de la mano de su fundador, actor, director y alma máter José Antonio Adamuz Muñoz. Nació con el afán de promover el conocimiento de las artes escénicas españolas. En todos estos años ha interpretado obras de Muñoz Seca, García Lorca, Miguel Mihura, Cervantes, y otros grandes del teatro español, tanto en dramas como en comedias con un elenco de actores aficionados que abarcan todas las edades y que no para de crecer, llegando a ser un grupo de teatro amateur de primer nivel dentro de la provincia cordobesa, ganando numerosos certámenes y premios diversos.

“Bodas de sangre” es un texto dramático del poeta granadino que escribió en 1933. Se basó al igual que la escritora Carmen de Burgos “Columbine” en 1931 con su novela Puñal de claveles” en el suceso real ocurrido en 1928 en el Cortijo del Fraile (Níjar, Almería). Edificio cuyo estado actual es ruinoso y que ni la reciente declaración de Bien de Interés Cultural, ni la inspiración de Lorca, ni las varias plataformas en pro del edificio parecen que hasta la fecha consigan una rehabilitación integral de tan emblemático lugar.

Cortijo del Fraile

Nos cuenta la historia de un triángulo amoroso en torno a una boda donde se recrea admirablemente la pasión, el amor, el honor, la venganza, el destino, la infidelidad, el odio y por supuesto la muerte, constantes inequívocas en la escritura de García Lorca. Es un texto muy pegado a la tierra, a las raíces, a los sentimientos, a la vida austera y dura de las gentes del campo andaluz y de la España profunda del primer tercio del S. XX.
El autor utiliza en la obra algunos contrastes como de la celebración de una boda a la tragedia de la muerte, del honor por una novia inmaculada a la deshonra de la infidelidad, así como muchas metáforas que quedan patentes como la tierra cosida a la estirpe y a la sangre de la familia, la navaja que atrae inexorablemente a la muerte, el agua como alimento de la madre tierra que se tiñe de rojo en ríos de sangre, la luna como fiel compañera de la muerte...

La función llevada a cabo por “Almocafre” fue muy buena pero a la vez muy contenida, tal como debiera ser, donde el texto escrito por tan genial escritor necesita unas actuaciones acordes a tan dramáticos hechos. Es quizás, esto último, lo más significativo de la obra representada donde hay que destacar la magnífica interpretación de los tres actores principales: la madre con una fuerza interpretativa portentosa que hace que el dramatismo del texto se reafirme en sus palabras y sus gestos, la novia con una especial naturalidad que deja atrás la actuación teatral y la de Leonardo (único personaje con nombre propio) donde demuestra la veteranía y el buen hacer de los muchos años que lleva al frente, y detrás, de la compañía.
Señalar también la escenografía, acentuada con la austeridad y sencillez del atrezzo con un telón de fondo negro, pocos objetos ornamentales y una iluminación simple pero muy cuidada, ya que estos pocos artificios decorativos te ayudan a centrarte en la historia, en la intensidad del texto evitando así que te puedas distraer, ya que lo principal es el texto y la interpretación de los actores. 
Otro punto a favor de la obra es la música, cantada por las actrices secundarias, destacando sobre las demás la bellísima “Nana del caballo grande” (en el acto 1, cuadro 1) donde su letra augura la tragedia que se avecina, y que fue dada a conocer al gran público por Camarón de la Isla.


Tanto me fascinó el texto que al día siguiente en la “Feria del Libro Antiguo y de Ocasión” de Córdoba me hice con un ejemplar de “Bodas de sangre”. Conseguí una edición publicada en 1977 de la prestigiosa Editorial Losada con la ilustración de portada de Silvio Baldessari, uno de los grandes ilustradores argentinos. 


Esta editorial está afincada en Argentina (conocida por publicar autores españoles durante su exilio durante la posguerra), y del que tengo otro ejemplar del año 64, también del mismo autor, “Mariana Pineda”, comprado en una librería de viejo hace unos años en Granada, ciudad natal del poeta. 

Por supuesto, no pude resistirme a leerlo, en las dos horas que se puede tardar en leer la obra completa, para poder cerrar así el círculo de haber disfrutado en un par de días de “Bodas de sangre”, con la actuación del Grupo de Teatro “Almocafre” y el texto de Federico García Lorca.

miércoles, 12 de octubre de 2011

LOS ENAMORAMIENTOS

Con el paso de los años uno intenta diversificar los libros que compro y leo, es por ello que a veces me esfuerzo en leer cosas que por inercia no leería. Tal caso me ocurre con la poesía, que a veces me he obligado leer algunos clásicos como Neruda, Lorca, Bécquer o con novelas clásicas de la literatura siendo no siempre el mismo resultado satisfactorio que en un principio esperaba. Otras veces es por conocer tal o cual escritor o libro del que has oído muchos comentarios, generalmente buenos, pero nunca has leído y que los has tenido ahí esperando en la biblioteca a que un día me decidiera a dedicarle algunas semanas de mi tiempo.

Este es el caso del libro al que dedico esta entrada, “Los enamoramientos” de Javier Marías.


"La última vez que ví a Miguel Desvern o Deverne fue también la última vez que lo vio su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida...".

Así empieza esta novela, narrada en primera persona por María Dolz, la protagonista, que durante el desayuno, todos los días observa en un bar a una pareja, que a la vista de ella son la pareja perfecta. Nota como se miran, como sonríen, como se tocan, percibe que se quieren, que se compenetran y ella allí en una mesa cercana, cada mañana como una voyeur aficionada se complace en observarlos, con envidia sana, aportándole esa desconocida pareja la brisa fresca que tanto necesita en la monotonía diaria de su vida.
Una mañana la pareja no acude al desayuno de todos los días y van pasando los días hasta que descubre que el hombre ha sido asesinado brutalmente a cuchilladas por un indigente. Poco tiempo después se encuentra con la viuda, y con un acto de apoyo sincero se acerca a esta mujer para darle el pésame y contarle un poco su historia de observadora. A raíz de este encuentro quedan un día las dos solas para tomar algo y charlar. De esta breve amistad, María conocerá al mejor amigo de su difunto marido y el pequeño círculo de amistades de la pareja.
 
Javier Marías

Javier Marías madrileño nacido en 1951 es miembro de la Real Academia Española desde 2006 (ocupando el sillón R) ha sido profesor de la Universidad de Oxford, la universidad estadounidense de Wellesley Collage o la Complutense de Madrid.
Es el autor de libros tan conocidos como “Todas las almas”, “Corazón tan blanco” o su gran obra hasta ahora, que es considerada una de las grandes novelas de este siglo “Tu rostro mañana” que todavía no he oído o leído a nadie que no se haya quedado fascinado con esta trilogía formada por “Fiebre y lanza”, “Baile y sueño” y “Veneno y sobra y adiós”. También escribe semanalmente en El País Semanal (suplemento dominical del diario El País).

El argumento de “Los enamoramientos” en sus algo más de 400 páginas es bastante sencillo en su forma, pero no en su contenido, ya que es un libro tremendamente difícil de escribir, que no de leer. El autor nos habla principalmente de los sentimientos, del amor a la pareja, del amor a lo inalcanzable, del recuerdo a un amor ya muerto, del miedo a que esos amores vuelvan, de la pasión que se puede sentir hacia otra persona y de lo que estarías dispuesto a hacer por un amor que espera paciente, de un amor que se sabe de antemano es a corto plazo, de las trampas que un enamoramiento nos puede poner y que nos hace caer. Es un estudio pormenorizado de los distintos puntos de vista del enamoramiento de las personas, de la alegría, de la euforia y de la tristeza y de la desolación.

Tiene una escritura muy profunda e íntima, incluso a veces filosófica, pero muy seductora que hace que te metas en la piel de la narradora, y la entiendas y la vivas con ella, llegando a sentir como si fueses una mujer,… esa mujer, confirmando una vez más lo complicad que ha tenido que ser para un escritor hombre haga sentir a un lector también hombre todos esos sentimientos tan femeninos y a la vez tan universales.

Esta novela empieza muy bien con un argumento que te absorbe, a medida que vas leyendo se olvida un poco de lo que es novela pura y dura para dar paso magistralmente a un casi ensayo de los enamoramientos, que quizás peca de la misma obsesión de los sentimientos y pensamientos de la protagonista en reiteradas veces, terminando en casi un thriller (psicológico) con un final que no dejará indiferente a casi nadie.


Presentación de "Los enamoramientos" por su autor

Es un libro que se deja leer muy bien, que te hace pensar de los posibles y distintos enamoramientos que uno puede llegar a sentir y que ahonda considerablemente en eso, en los sentimientos olvidándose un poco de la acción en el argumento, pero seguro que el autor, dada su constatada maestría en la escritura, eso es lo que pretende y lo hace maravillosamente. Es por lo que es una novela muy recomendable para todo tipo de lectores ya que los sentimientos y los enamoramientos no son propiedad de ninguna clase, condición, circunstancia o género.

jueves, 15 de septiembre de 2011

EL MOZÁRABE

Pocas veces han sido las que me he inclinado, al contrario de lo que me ocurre con las películas buenas, a releer un libro aunque éste lo haya disfrutado mucho. De hecho sólo recuerdo haberlo hecho en dos ocasiones, en mis primeros años como lector con el apasionante “La vuelta al mundo en 80 días” (versión juvenil) de Julio Verne y ya un poco más mayor cuando leí por dos veces, con gran intervalo de tiempo entre ellas, “El club de los poetas muertos” de N.H. Kleinbaum. Este año lo he vuelto a hacer cuando en el club de lectura propusieron quizás el libro que mas he podido recomendar a mis amigos lectores, “El Mozárabe” de Jesús Sánchez Adalid.



El mozárabe está ambientado en Córdoba durante el cambio del primer milenio en los últimos años del califato de Abdherraman III, pasando por los de su hijo Alhaken II, donde se centra la principal parte de la historia, hasta que coge el poder el gran Almanzor durante el califato del pusilánime Hisham II. Nos cuenta la historia de dos personajes totalmente distintos. Asbag un joven clérigo mozárabe muy sabio, reflexivo y diplomático cuya personalidad destaca por su justicia, la paz entre religiones y personas y que cuenta con una vasta cultura al ser de joven copista en un taller de libros y un alto rango dentro de la iglesia católica en su madurez. El otro personaje es Abuamir un musulmán que pasa de estudiante a administrador, político del califato, guerrero,... es culto, ambicioso, decidido, seductor, inteligente y victorioso en todos los campos de su vida.

La historia los une en un pueblo, dos culturas y dos religiones en una época de bonanza y de paz donde cada uno va forjándose un destino que los separará para encontrarse varias veces después en un mundo mucho más cambiado, muy a pesar del primero pero quizás buscado por el segundo.

Jesús Sánchez Adalid

Jesús Sánchez Adalid es un escritor de novela histórica muy reconocido dentro de la actual narrativa española. Lo que no es tan conocido de su biografía es que aparte de haber sido juez y haber estudiado filosofía, es también cura, siendo el actual párroco de la iglesia del pueblo pacense de Alange. Entre sus otras novelas destacan “El cautivo”, “La sublime puerta”, “La tierra sin mal” y “los milagros del vino”.

Es un libro altamente recomendable para conocer la vida en la Córdoba Omeya, que en su tiempo fue la capital del mundo occidental, ya que transcurre entre las callejuelas, rincones, mezquitas y palacios de la Judería, la Mezquita y Medina Azahara. Es una historia llena de aventuras, intrigas palaciegas, de un amor imposible, de lealtad a unos valores, de superación profesional y personal.

Para entender mejor el mensaje de los personajes, mediante el autor, dejo aqui algunas reflexiones de los distintos personajes:
"...créeme, en todos los sitios hay hombres buenos y malos... ningún rey es mejor que otro por ser cristiano o musulmán. Lo importante es que el rey sea un buen rey y un cristiano un buen cristiano"
"... el único método para llegar a la verdad suprema consiste en conocer cuanto más mejor, sin rechazar nada"
"Él sabía bien que la mejor manera de seducir a una persona es hacerle ver que es la más maravillosa del mundo"
"... no hay nada como aguantar el hambre y la sed con frecuencia para convertir en algo relativo todo lo que rodea a una persona"
"... y mi verdadero tesoro son los libros que tengo y en los cuales leo el mundo, a pesar del misterio que encierra es para conocerlo y saber la verdad acerca de él"
"Odia el mal, pero compadece a quien lo hace. El odio es el primer paso para que no acaben los problemas del hombre"


Todo está contado magistralmente desde los distintos puntos de vista de los dos personajes principales que se van intercalando los capítulos del libro dejándote cuando acabas uno de ellos con ganas de adentrarte en el siguiente para poder acercarte de nuevo a las vivencias de cada uno de ellos. Adalid nos deleita, de una forma muy amena e ilustrativa, en sus escritos con las comidas, las vestimentas, la poesía árabe, las costumbres de aquellas personas que mil años después podemos conocer los que hoy somos sus descendientes. Es un libro que también nos muestra mediante las aventuras y desventuras de uno de ellos sus periplos por casi toda la Europa medieval, así como el sentido de la peregrinación a Santiago.

Si hay que ponerle un pero a este fantástico libro es que en su recta final quizás se centra en demasía en los anhelos, esperanzas, infortunios y triunfos de uno de los personajes, olvidándose en cierta medida del desarrollo humano y evolución como persona del otro.

Más de 700 páginas que se te hacen cortas, con un lenguaje muy rápido, directo, ameno, incluso comercial, pero que el autor nos enseña una historia muy interesante y recomendable que junto a otras dos grandes novelas, “El último judío” de Noah Gordon y “El hereje” de Miguel Delibes, hicieron que hace muchos años me iniciara en la novela histórica conociendo como era hace siglos nuestro mundo, entendiendo así mejor el que nos ha tocado vivir, que quizás, aunque no lo parezca, no sea tan distinto a aquel tan lejano en el tiempo.